La joven marchita

Vagando, como alma en pena, la joven, marchita, recorría el paramo y encontró un castillo.

Encontró un castillo hecho de noche oscura, hecho de piedra fría y esteril, un castillo cubierto de miedos y temores.

El castillo más desolado que el propio paramo, estaba lleno. Lleno de estancias y pasillos vacios, tapices raídos en las paredes y camas cubiertas con el moho de los recuerdos y esperanzas perdidas.

Recorrio pasillos infinitos, languideciendo a cada paso, hasta llegar a sus mismas entrañas.

Y allí, se vió a sí misma, durmiendo quizás, desmadejada como una muñeca rota, dandose cuenta que en realidad nunca salió al paramo ni encontró un castillo.

Mistyca.

Anuncios

Un comentario sobre “La joven marchita

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s