Deshilachada

Hay días que me muero por dentro, me puede el echarle de menos, me pueden mis ganas de decírselo, me pueden mis ansias de él, mis ganas de ponerme en sus manos, la necesidad de abandonarme a él. Y solo a él.

Recuerdo sus miradas y cada una de las capas de mi que he conseguido reparar vuelven a romperse. El tacto de sus manos en mi piel y me desespera no sentirle. Me sigue volviendo loca pensarle, aunque no debería.

Me siento como una tela que ahora se desdibuja, me difumino lentamente. Noto como se deshilachan mis bordes y a veces, sólo a veces, me dan ganas de tirar de ese hilo de deshacerme y desaparecer.

Cada día, aguja en mano, recojo mis hilos sueltos y sin prisas trato de recomponerla, no puedo volver a hilarla, aunque tal vez unas pocas puntadas eviten que siga descomponiéndome.

Y me pregunto hasta cuando me deshilacharé, hasta cuando me desdibujaré así, cuando dejaré de sentir que cada día que pasa, todos y cada uno de ellos, me destruyo despacio, sin prisa, aunque sin pausa.

Mistyca

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El Alma Enamorada

 

La mujer un día lució un vestido del color de la felicidad y la esperanza, su pelo era rojo fuego y brillante como el sol, sus ojos vivos y despiertos, sus labios siempre dibujaban aquella sonrisa nítida y luminosa.

Ahora, del vestido, solo quedaban harapos; de su pelo no mas que el apagado espíritu de las cenizas, sus ojos el reflejo del desolado y húmedo vacío que dejan las lágrimas, como sus labios, ya ajados por el tiempo y la pena.

Aquel era el vestido que tantas veces vistió para Él.
A Él le regaló el calor y el brillo de su melena, las miradas apasionadas y las sonrisas llenas de ilusión y promesas.
A Él le ofreció los cantos de sirena que su voz ya extinta no volverían a entonar.

Pero Él, recordaba cada una de las miradas, las sonrisas, las palabras que ella le brindó, sin dejar de oír sus cantos de sirena.
Mientras el brillante sol del mediodía, calentaba su anciano y marchito rostro bañado en lagrimas, en el que sin poder remediarlo, y a pesar de estar sentado frente a la fría lápida que la cobijaba en aquella desolada necrópolis, se dibujaba la más cálida de las sonrisas de un alma enamorada.

Mistyca

No eres tú…

Busco tu tacto, pero no lo siento.
Busco tu sabor, y no lo encuentro.
Busco tu piel, pero no la siento.
Busco tu olor, y no lo encuentro.
No eres tú y no lo sabes.

Me tocan, y no son tus manos.
Me acarician, pero no es tu piel.
Me abrazan, y no son tus brazos.
Me besan, pero no son tus labios.
No eres tú y lo sabes.

Pienso en tu voz, y todavía no la oigo.
Pienso en tus palabras, pero son versos aun perdidos.
Pienso en tus ojos, y todavía no los veo.
Pienso en tus miradas, pero aún andan extraviadas.
Eres tú y ahora lo sabes.

Mistyca.

Los perfiles en las redes sociales

Ya hace un tiempo que vengo dándole vueltas este artículo. Como usuaria de webs y chats.

Últimamente cada vez veo más perfiles de supuestos curios@s, sumis@s o Doms/Am@s que lo único que tienen son fotos de sus penes, tetas, culos o vaginas.. unos en erección, entre humedades, abiertos… La verdad, no les veo sentido. Ningún sentido.

Vamos a ser serios, los portales dedicados al BDSM no páginas de contactos como las que proliferan a patadas en la red. La gente que realmente siente el BDSM como una parte de su vida o  mejor dicho como una forma de vida no buscamos un sumi o Dom por su físico, buscamos algo más, una conexión, quizás esa chispa o como queráis llamarlo.

Para empezar hay que puntualizar que los/las sumis@s NO SON cachos de carne sin sentimientos que se puedan usar a placer y después desechar, por que sufren y padecen como cualquier ser humano. Los Doms/Dommes tampoco lo son.

Si como curioso lo que buscas es sexo duro o saciar tu curiosidad, simple y llanamente DILO, por que si crees que vas a encontrar mujeres facilonas para echar un polvo, no es tu lugar.

Si te has etiquetado como “Amo/Dom” y crees que vas a follar porque las sumisas son cachos de carne que se mojan al primer guantazo o cuando las llamas “perra”, no es tu lugar.

Si te has etiquetado como “sumiso” y crees que las Dominas cuando vean tu polla se mojarán pensando en follarte.. Estás aún más equivocado.

Los switch pueden aplicarse todo lo anterior.

Yo primero de nada, soy mujer. En segundo lugar switch.

Como mujer los perfiles fotopolla me producen rechazo, tan solo veo tíos desesperados por follar.

Como sumisa los perfiles de Amos/Doms fotopolla me dan la sensación de que son Amos de pacotilla, que no tienen ni idea de que busca o quiere una sumisa y que solo quieren follar, y que encima intentan camelarte contándote milongas. ¿En serio es tu polla es lo único que puedes ofrecer? Vamos mal.

Como Domina.. Veo un perfil fotopolla y lo único que soy capaz de pensar es “más espacio para torturar”.

Pero cuando recibo un mensaje de alguno de estos perfiles la respuesta suele ser surrealista: si es un Amo/Dom acaban insultándome porque a la segunda pregunta sobre BDSM les dejo en evidencia y claro.. No soy la sumisita que se deja follar.. Si es un supuesto sumiso, pierden la sumisión y todo el interés en cuanto les informo de que de follar nanai, ya que me va el sadismo y la castidad..

Si realmente te interesa el BDSM, completa tu perfil, pon fotos “serias”, no hace falta que muestres tu cara, pero tampoco es necesario que solo nos muestres tu pene, pon una descripción sensata de lo que quieres o buscas, o de lo que ofreces o explica que quieres introducirte en este mundo o cuentanos que te gusta Star Treck, lo que sea pero con pies y cabeza, con sentido común, no es complicado.

Si en cambio lo que buscas es follar sin más, hay cientos de webs, redes sociales varias, aplicaciones.. en las que puedes encontrar polvos de una noche, de 10 noches o quizás al amor de tu vida, quien sabe; pero este no es tu lugar.

Sólo ten en cuenta que si te rechazan no es por que las sumisas o las Dominas sean unas calienta braguetas con sus fotos y sus perfiles si no que tanto unas como otras tienen muy claro que quieren de un hombre, como lo quieren y cuando lo quieren.

No debemos olvidar, que en nuestra sociedad, en pleno s. XXI, y sin que yo alcance a ver el motivo, una mujer que se folla a diez es una puta, pero si lo hace un hombre: es un machote. A las mujeres se nos juzga por como vestimos, como hablamos, que ponemos en las redes, se nos acusa de calienta pollas por poner una foto sensual, incluso se nos culpa cuando somos victimas, mientras a los hombres se les trata de héroes hagan lo que hagan.

Así que la educación y el saber estar nunca sobran.

Saludos,

Mistyca