Erase Una Vez….

– Y porque los cuento siempre empiezan con un “Erase una vez..”- y el, la miró con paciencia y le dijo:

– Por que así sabemos que es un cuento. ¿Me ayudas a contarlo? – ella le miro y sonriendo y asintió…

Erase una vez en un lugar muy muy lejano….

Anuncios

Los perfiles en las redes sociales

Ya hace un tiempo que vengo dándole vueltas este artículo. Como usuaria de webs y chats.

Últimamente cada vez veo más perfiles de supuestos curios@s, sumis@s o Doms/Am@s que lo único que tienen son fotos de sus penes, tetas, culos o vaginas.. unos en erección, entre humedades, abiertos… La verdad, no les veo sentido. Ningún sentido.

Vamos a ser serios, los portales dedicados al BDSM no páginas de contactos como las que proliferan a patadas en la red. La gente que realmente siente el BDSM como una parte de su vida o  mejor dicho como una forma de vida no buscamos un sumi o Dom por su físico, buscamos algo más, una conexión, quizás esa chispa o como queráis llamarlo.

Para empezar hay que puntualizar que los/las sumis@s NO SON cachos de carne sin sentimientos que se puedan usar a placer y después desechar, por que sufren y padecen como cualquier ser humano. Los Doms/Dommes tampoco lo son.

Si como curioso lo que buscas es sexo duro o saciar tu curiosidad, simple y llanamente DILO, por que si crees que vas a encontrar mujeres facilonas para echar un polvo, no es tu lugar.

Si te has etiquetado como “Amo/Dom” y crees que vas a follar porque las sumisas son cachos de carne que se mojan al primer guantazo o cuando las llamas “perra”, no es tu lugar.

Si te has etiquetado como “sumiso” y crees que las Dominas cuando vean tu polla se mojarán pensando en follarte.. Estás aún más equivocado.

Los switch pueden aplicarse todo lo anterior.

Yo primero de nada, soy mujer. En segundo lugar switch.

Como mujer los perfiles fotopolla me producen rechazo, tan solo veo tíos desesperados por follar.

Como sumisa los perfiles de Amos/Doms fotopolla me dan la sensación de que son Amos de pacotilla, que no tienen ni idea de que busca o quiere una sumisa y que solo quieren follar, y que encima intentan camelarte contándote milongas. ¿En serio es tu polla es lo único que puedes ofrecer? Vamos mal.

Como Domina.. Veo un perfil fotopolla y lo único que soy capaz de pensar es “más espacio para torturar”.

Pero cuando recibo un mensaje de alguno de estos perfiles la respuesta suele ser surrealista: si es un Amo/Dom acaban insultándome porque a la segunda pregunta sobre BDSM les dejo en evidencia y claro.. No soy la sumisita que se deja follar.. Si es un supuesto sumiso, pierden la sumisión y todo el interés en cuanto les informo de que de follar nanai, ya que me va el sadismo y la castidad..

Si realmente te interesa el BDSM, completa tu perfil, pon fotos “serias”, no hace falta que muestres tu cara, pero tampoco es necesario que solo nos muestres tu pene, pon una descripción sensata de lo que quieres o buscas, o de lo que ofreces o explica que quieres introducirte en este mundo o cuentanos que te gusta Star Treck, lo que sea pero con pies y cabeza, con sentido común, no es complicado.

Si en cambio lo que buscas es follar sin más, hay cientos de webs, redes sociales varias, aplicaciones.. en las que puedes encontrar polvos de una noche, de 10 noches o quizás al amor de tu vida, quien sabe; pero este no es tu lugar.

Sólo ten en cuenta que si te rechazan no es por que las sumisas o las Dominas sean unas calienta braguetas con sus fotos y sus perfiles si no que tanto unas como otras tienen muy claro que quieren de un hombre, como lo quieren y cuando lo quieren.

No debemos olvidar, que en nuestra sociedad, en pleno s. XXI, y sin que yo alcance a ver el motivo, una mujer que se folla a diez es una puta, pero si lo hace un hombre: es un machote. A las mujeres se nos juzga por como vestimos, como hablamos, que ponemos en las redes, se nos acusa de calienta pollas por poner una foto sensual, incluso se nos culpa cuando somos victimas, mientras a los hombres se les trata de héroes hagan lo que hagan.

Así que la educación y el saber estar nunca sobran.

Saludos,

Mistyca

El peligro de las acusaciones falsas

Hace unos meses, me vi envuelta en una de las intrigas más rocambolescas de mi vida.. Y eso me ha traído hasta el blog con una nueva entrada cuyo título creo que es más que explicativo de lo que voy a escribir.

Aunque no sepáis que paso, cosa que no voy a contar, cuando acabéis de leer os garantizo que no os hará falta saberlo, porque entenderéis perfectamente el por que del post.

Hace unos días, leí en algún artículo de un periódico que en los últimos diez años han muerto 800 mujeres a manos de sus parejas, el porcentaje de ellas que había denunciado los malos tratos era mínimo. Y que las condenas sobre denuncias falsas se reducían a un 0.0016%… ¿Os parece poco? A mi no. Me parece demasiado.

Fijaros en el dato “condenas sobre denuncias falsas”… Ese dato no nos dice que solo un 0.0016% de las denuncias son falsas, si no que de las condenas conseguidas por malos tratos solo ese porcentaje es de denuncias falsas y el resto era de ellas denuncias probadas.

Por tanto, poniendo esto en cifras podríamos decir que sería algo así (ojo que es un ejemplo al azar):

De cada 2000 denuncias de malos tratos, 500 son falsas, eso nos da un 25% de denuncias falsas. De ese 25%, en un 0.0016% de los casos, el acusado, no puede demostrar que es inocente y se le condena, pero el resto de esos hombres queda estigmatizado de por vida a causa de una denuncia falsa, con los problemas que eso le puede acarrear para rehacer su vida y limpiar “su nombre” no solo en el ámbito personal, si no también en el laboral.

En un país como el nuestro, donde la presunción de inocencia es nula, donde un hombre se convierte en culpable por ser denunciado y tiene que demostrar su inocencia (en lugar de ser quien denuncia quien demuestre que el delito es real). ¿Alguien se ha planteado el daño que puede hacer una de esas denuncias falsas a cualquiera de los acusados?

Pues parece ser que no. El nuestro es un mundo difícil. Vivimos en un limbo legal, nuestras prácticas legales… lo que se dice legales no son. Un contrato D/s puede resultar más perjudicial que beneficioso si hay una denuncia por malos tratos de por medio, y encima la denuncia quedara probada ya que suele haber hay documentos gráficos de las sesiones.

Creo que a veces, no somos conscientes de lo que implica una denuncia o acusación falsas dentro de nuestro ámbito. Este tipo de denuncias, se suelen hacer contra hombres dominantes en la mayoría de los casos, en cierto modo los “débiles” en este sentido… ¿por que los débiles? Por que nuestra legislación sobreprotege a las mujeres en estos casos y por ende, nosotros tendemos ha hacer lo mismo fuera de los juzgados. Aunque esta forma de proceder suele ser la correcta, a veces no nos paramos a comprobar la veracidad de las acusaciones y en ese punto es donde cometemos el error.

Antes de dar por reales las acusaciones de cualquier persona, sea hombre o mujer, sumis@ o Dominante, es conveniente contrastar las dos versiones de un hecho, ver las implicaciones personales de cada una de las partes y valorar lo más objetivamente posible la situación.

Tengamos en cuenta que una persona despechada (sin entrar en roles o sexos), que quiere dañar  a una pareja, posible pareja o ex-pareja, al ver su corazón roto, puede actuar mal en un arrebato sin ser consciente de las consecuencias de sus actos.

Estas acusaciones o denuncias pueden provocar que el “acusado” sea condenado al ostracismo social, el veto en los clubs y su exclusión de cualquier actividad del mundillo, con el perjuicio que esto supone de cara a iniciar una nueva relación o mantener las que ya tenía, incluso las amistades.

Y si esa acusación se convierte en denuncia, no solo le afectará dentro del “gremio” si no también en su vida personal, en su día a día, con su familia, sus compañeros de trabajo…

En definitiva, seamos un poco consecuentes y conscientes de lo que hacemos y decimos ya que en un arrebato podemos destrozar la vida a alguien, ya sea al “acusado” o la nuestra propia si se demuestra que dichas acusaciones son falsas.

Mistyca.